A poco más de dos años del incendio que, el 9 de enero de 2024, devastó sus instalaciones y arrasó con su reserva de sangre, el Servicio Nacional de Sangre reabrió sus puertas en su sede de 8 de Octubre y Garibaldi. La reapertura marca el cierre de una etapa crítica y el inicio de una nueva fase para un organismo clave en el sistema sanitario uruguayo.
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