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Sarampión: que su regreso sea pasajero

En Uruguay, el sarampión está erradicado de casos autóctonos, pero desde hace unos meses, reapareció con un brote que traspasó fronteras. El Ministerio de Salud Pública, en tanto organismo rector de la salud, convoca a la población no vacunada a inocularse.

Hablar de sarampión ya no es demodé, aunque su mención suene un tanto vintage, lo cierto es que el virus volvió a estar presente, tanto en las charlas vecinales como en los medios de noticias, y el Ministerio de Salud Pública (MSP) recomienda la vacunación como forma más eficaz para evitar su propagación.

Contagio y sintomatología

Altamente contagioso y potencialmente grave, el sarampión es una enfermedad viral que, pese a contar con una vacuna eficaz desde hace décadas, vuelve a generar preocupación en distintos países de la región. Provocada por el Measles morbillivirus, afecta únicamente a los seres humanos y se transmite con facilidad por vía respiratoria, a través de las gotitas que se expulsan al toser, estornudar o incluso al hablar.

Fiebre alta, erupción cutánea, tos, secreción nasal y conjuntivitis conforman el cuadro clínico más conocido, pero pueden presentarse otros síntomas, porque, lejos de ser una infección leve, el sarampión presenta una elevada tasa de complicaciones: otitis media, neumonía -tanto viral como bacteriana-, diarrea severa y desnutrición aguda son algunas de las más frecuentes. En los casos más graves, puede causar encefalitis, con una incidencia cercana a uno cada mil casos, así como panencefalitis esclerosante subaguda años después de la infección. Además, la enfermedad puede provocar una inmunosupresión prolongada, que deja a las personas afectadas vulnerables a otras infecciones durante meses o incluso años.


Vacunas para prevenir


Para valorar la vacuna como método preventivo contra el sarampión, es necesario saber que el impacto de esta enfermedad va mucho más allá de estos síntomas iniciales. Antes de la introducción de la vacuna, el sarampión representaba una de las principales causas de enfermedad y muerte infantil en el mundo.

Las cifras históricas dan cuenta de su gravedad: antes de 1963 se estimaban unos 30 millones de casos anuales y más de dos millones de muertes a nivel global. Los niños pequeños eran los más afectados, especialmente en contextos marcados por la pobreza, la desnutrición y el acceso limitado a los servicios de salud, donde la enfermedad podía resultar devastadora.

Antes de la vacunación sistemática, la mortalidad oscilaba entre 1 y 5 % en países desarrollados, y podía trepar hasta 10 o 20 % en contextos de extrema vulnerabilidad. 

En el año 1963, la incorporación de la vacuna marcó un punto de inflexión. Si bien esa primera vacuna tuvo sus impactos positivos a nivel de protección, las investigaciones continuaron y en 1968 se desarrollaron vacunas más efectivas, transformando de manera radical la historia del sarampión, y consolidándolo como una enfermedad prevenible.

En Uruguay, la vacuna contra el sarampión hace décadas que es parte del esquema nacional. La Ley N° 15.272, del año 1982, estableció obligatorias varias vacunas prioritarias, y la triple viral, que previene contra el sarampión, rubeola y paperas, es una de ellas. 

Evidentemente, esa ley tuvo efectos positivos, porque el último caso autóctono registrado data de 1999, y en 2000 se certifica la eliminación de la enfermedad dentro del territorio. Por supuesto que eso no quería decir que no se registraran algunos casos aislados, pero siempre importados.
 
Hacia finales del 2025, la enfermedad volvió a manifestarse en algunos casos importados. Ante el riesgo de la expansión, el MSP está llamando a los residentes en Uruguay a vacunarse porque, como ya fue demostrado, cuando la población es vacunada, el sarampión se detiene.

Cuándo vacunarse

La vacuna antisarampionosa (triple viral) se inyecta, según el certificado, en dos dosis, una a los doce meses de vida y otra a los quince. En este momento de brote se recomienda la llamada "dosis cero", a los seis meses de edad.

El MSP solicita que los nacidos a partir de 1967, chequeen si tienen ambas dosis y que, en caso de no dar con el papel que acredite la inmunización, se vacunen.

Se da por supuesto que las personas nacidas antes de 1967 tuvieron la enfermedad o estuvieron tan expuestos a ella que no es necesario que se vacunen. 

Dónde vacunarse

En todos los puestos de vacunas del país, independientemente de que sean públicos o privados y de que la persona tenga prestador de salud o no. 

En Uruguay, todas las personas, nacionales o extranjeras, residentes o no, tienen derecho a la vacunación contra el sarampión.