ECHAR RAÍCES EN LA CAMPAÑA
Gallinal celebró la llegada de un equipo de salud
Meses atrás, la Administración de los Servicios de Salud del Estado realizó un llamado para el área rural. La necesidad era la de cubrir con equipos de salud a ocho zonas de tierra adentro. Pueblo Gallinal celebró la llegada de su equipo a la policlínica.
El frío de la mañana se hacía sentir en Pueblo Gallinal, en el corazón rural del departamento de Paysandú. Pero el sol, que fue ganando fuerza a medida que avanzaba el día, terminó acompañando una jornada marcada por la emoción, los abrazos y el sentimiento compartido de que algo importante estaba ocurriendo para la comunidad.
Allí, entre vecinos, trabajadores de la salud y autoridades nacionales y departamentales, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) celebró la instalación de un equipo de salud radicado en la zona, una demanda largamente esperada por la población.
El equipo quedó conformado por el doctor Javier Mañosa, el licenciado en enfermería André Barreto, las auxiliares de enfermería Laura Rodríguez y Evangelina Anchorena, junto a los choferes Ibera Costa y Wilson Ferreira. La presencia permanente del equipo representa mucho más que la cobertura sanitaria: para los habitantes de Gallinal significa volver a tener cercanía, escucha y atención cotidiana en un territorio donde las distancias pueden transformar cualquier problema de salud en una dificultad mayor.
Los vecinos aprovecharon la instancia para conversar con las autoridades, plantear inquietudes y compartir expectativas. Había un clima de celebración, pero también de reconocimiento a quienes sostuvieron durante años la atención en condiciones complejas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó cuando fue nombrado el doctor Carlos Campero, médico que trabajó durante dos décadas en Valentín y que fue el último profesional estable que tuvo la zona. El aplauso fue inmediato, largo y sentido. El cariño de la comunidad quedó reflejado cuando la directora de la RAP Paysandú y su equipo le entregaron una placa de reconocimiento por su trayectoria. También fue homenajeada Laura Rodríguez, auxiliar de enfermería que lleva 30 años trabajando en el pueblo y que se ha transformado en una referencia cotidiana para generaciones de vecinos y vecinas.
La primera oradora fue la directora de la Red de Atención Primaria de Paysandú, Andrea Veglia, quien destacó la importancia de contar con un equipo completo trabajando en el primer nivel de atención en una de las zonas rurales "más necesitadas" del departamento: "Hoy sí podemos decir que tenemos un equipo completo trabajando en el primer nivel, en el área rural", expresó, agradeciendo además el compromiso de los profesionales que decidieron radicarse en la zona. Señaló especialmente el caso del médico Javier Mañosa, que llegó desde Montevideo, y del licenciado André Barreto, proveniente de Artigas.
Veglia subrayó además que la salud rural requiere necesariamente del trabajo articulado entre distintas instituciones y valoró la presencia de autoridades nacionales y departamentales. "Cada día estamos más convencidos de que solos en salud no podemos dar las respuestas que la población necesita", afirmó.
Ramón Soto y su anclaje en la ruralidad
El referente del Programa de Salud Rural, Ramón Soto, aportó una mirada profundamente humana sobre el trabajo sanitario en el interior profundo. Con un discurso atravesado por experiencias personales y recuerdos de sus años de formación en Paysandú, habló de las brechas históricas entre lo rural y lo urbano y definió la jornada como "un día de festejo y orgullo".
Soto sostuvo que la presencia permanente de un equipo de salud en el territorio permite construir vínculos distintos con la comunidad y aseguró que el trabajo rural transforma también a los profesionales.
"Van a vivir la misma cadencia que el pueblo y van a tener las mismas alegrías y las mismas tristezas", dijo dirigiéndose al equipo recién instalado. "Eso no hay billetera que lo pague", agregó.
También remarcó que la salud no se construye únicamente dentro de una policlínica: "La salud se construye desde cualquier lado. Desde un bosque, desde un monte, al lado de un arroyo, en un asado, en la escuela, en el liceo", expresó.
Cuadrado enfatizó la importancia de la presencia en la comunidad
La vocal de ASSE, Marcela Cuadrado, destacó que la jornada no implicaba inaugurar un edificio, sino celebrar algo "mucho más importante": la presencia de un equipo viviendo y trabajando junto a la comunidad: "Hoy no estamos inaugurando nada, estamos celebrando presencia", afirmó.
Cuadrado recordó que el fortalecimiento del primer nivel de atención es uno de los ejes centrales del organismo y explicó que el proyecto, pensado inicialmente para médicos, terminó ampliándose a equipos completos de salud, incluyendo condiciones para que pudieran radicarse en el lugar: "La salud sola desde la medicina no es posible; necesitamos equipos", señaló.
La jerarca también reivindicó el trabajo territorial, las visitas domiciliarias, la participación comunitaria y las posibilidades que ofrecen herramientas como la telemedicina para fortalecer la capacidad resolutiva de los equipos rurales.
Fratti y su gestión para hacer posible médicos campo adentro
El cierre estuvo a cargo del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, quien recordó que la iniciativa comenzó a gestarse años atrás, cuando aún integraba el Parlamento.
Fratti relató las gestiones realizadas desde 2021 para encontrar localidades rurales que contaran con infraestructura básica y pudieran recibir médicos radicados en el territorio. Gallinal aparecía como un lugar ideal: tenía policlínica y vivienda disponible.
El ministro reconoció la demora en concretar el proyecto, pero celebró que finalmente se transformara en realidad y, además, con una mejor propuesta: "Cuando empezamos con la idea, éramos mucho más humildes, porque solo se trataba de traer un médico; ahora está muy mejorada", expresó, valorando que hoy exista un equipo completo de atención.
Con referencias a su propia infancia rural y a las dificultades de vivir lejos de los servicios básicos, Fratti defendió la necesidad de acercar la salud al interior profundo para evitar que las familias deban abandonar la campaña: "Si no tenés salud no hay vida", afirmó, y agregó: "Esto es básico: que cada vez acerquemos más la medicina y que la gente se sienta contenida".
Mientras el acto terminaba y los vecinos seguían conversando bajo el sol del mediodía, en Gallinal quedaba instalada una sensación compartida: la de que, después de años de espera, la salud volvía a tener presencia permanente en el pueblo.
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Médico y usuaria: dos testimonios Terminado el acto y cuando los abrazos del reencuentro se convirtieron en saludos de despedida, el doctor Javier Mañosa y la usuaria María Trindade brindaron testimonio para el portal de ASSE. Mañosa nació y estudió en Montevideo; nunca antes había vivido fuera de la capital, pero cuando vio la convocatoria para trabajar en Gallinal, en el primer nivel de salud, se postuló: “Tuvimos la entrevista acá, en Paysandú y vine a conocer la zona. La verdad que me encantó el pueblo, fui muy bien recibido por la gente, por los compañeros, por los usuarios y por los vecinos” El médico cuenta que, si bien siempre le gustó el primer nivel “el ritmo que lleva, la promoción de salud, nunca planeó radicarse en una zona rural, pero dijo estar “muy contento” por la decisión tomada. La lejanía geográfica con sus afectos no será un obstáculo, ya que “mi familia, mis amigos, mi novia Evangelina están todos muy contentos y, por supuesto, que vendrán a visitarme”, afirmó con una sonrisa. María Trindade es usuaria de ASSE “de toda la vida”. En la policlínica que recibe nuevo equipo de salud, María, que peina canas, atendió sus embarazos y llevó a control a sus hijos. También se entristeció cuando Campero dejó de trabajar allí: “Desde que se fue el doctor Campero que no teníamos médico, solo las giras que hacían las doctoras algunas veces. Así que esto para nosotros significa mucho. Consultada sobre cómo atendían su salud, expresó: “Cuando no teníamos médico, debíamos hacer 90 kilómetros más 15 kilómetros para adentro del pueblo. Y tenía que coincidir con los ómnibus, porque acá hay ómnibus solo de mañana, los miércoles. Lo tomamos a las 7:30 siete y se viene a las 17:00. Teníamos que pasar el día solo en eso, pero ahora que tenemos doctor y todo acá, no tenemos que viajar mucho a Paysandú. Aparte, tenemos a la muchacha de la farmacia que levanta el pedido de medicamentos y nos los trae”. Como para que no queden dudas de su estado de ánimo, al terminar la nota, María agrega: “Ahora estamos rebién, sí, contentazos, que tenemos un médico, vacunadores que vienen y todo”, culmina. Muchas gracias. Gracias a todos ustedes que consiguieron que tengamos este médico. Yo lo conocí hoy, recién el doctor no había venido. |



