Pirotecnia: Menos niños debieron ser atendidos por lesiones en estas fiestas tradicionales, pero hay que seguir concientizando

La Dra. Beatriz Manaro, Jefa de Unidad de Quemados del Pereira Rossell, realizó un balance primario de las intervenciones de ese servicio en lo que refiere a consultas de niños lesionados a causa de la pirotecnia en las pasadas fiestas tradicionales. Si bien las cifras son alentadoras, reafirmó el compromiso para erradicar este tipo de eventos. En ese sentido, indicó que "hubo un menor número de niños quemados, pero no en cuanto a la complejidad de las lesiones (...) Estamos contentos porque hemos mejorado, estamos en el camino adecuado, y tenemos que, entre todos, tratar de mejorar las campañas, tratar de concientizarnos, y volvemos a decir: los padres son los tutores y los responsables de los niños, por lo tanto, está en manos de ellos evitar estas consecuencias".

"Hubo menor número de quemados en general, pero no en cuanto a su complejidad, dado que hubo varias lesiones que implicaron pérdida de parte de dedos. Por lo tanto, estamos mejorando en el número global pero no en su complejidad", dijo la Dra. Manaro.

La profesional indicó que aproximadamente, "30 niños consultaron en la emergencia con lesiones de mano, que fue lo que más hubo; más lesiones de quemaduras menores, lo que hace un promedio de 50 consultas, y en eso hemos mejorado bastante".

Resaltó que "debemos entender que un niño quemado va a tener secuelas para para toda la vida, sea funcionales o psicológicas (...) Se trata generalmente de niños de 5 a 8 años, no controlados por adultos; o que van a algún lugar, piden una bomba y se la venden (...) Son accidentes que se pueden evitar".

"Estamos contentos porque hemos mejorado, estamos en el camino adecuado, y tenemos que, entre todos, tratar de mejorar las campañas, tratar de concientizarnos, y volvemos a decir: los padres son los tutores y los responsables de los niños, por lo tanto, está en manos de ellos evitar estas consecuencias", expresó.

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