Comunicado de ASSE ante el fallecimiento de una persona privada de libertad en el Centro de Rehabilitación Santiago Vázquez

El pasado sábado 30 de marzo, la guardia policial del módulo 8 llamó a la emergencia para informar que una persona privada de libertad de iniciales R.G.V. había perdido el conocimiento. En ese momento el médico de guardia estaba en la enfermería asistiendo a otros pacientes heridos durante una reyerta entre reclusos que exigían atención urgente sobre todo uno de ellos que se encontraba grave y era necesario estabilizarlo hasta que llegara el móvil especializado.

Veinte minutos después del llamado, el médico y el enfermero llegan hasta la celda de esta persona y la encuentran en paro cardio respiratorio. Se realizan las tareas de reanimación sin éxito y se constata el fallecimiento.

Según el relato de otros privados de libertad, R.G.V. habría ingerido alcohol y otras sustancias sicoactivas.

De acuerdo a un informe realizado por la Unidad de Internación de personas privadas de libertad en el que se solicitaba a la sede judicial competente por parte del médico actuante, que se buscara una alternativa a la reclusión del fallecido, se señalaba que "...soportaba una pesada carga mórbida que compromete su pronóstico vital y funcional a corto, mediano y largo plazo, lo que se potencia en su encierro. El paciente es hipertenso, hiperuricémico, dislipémico, hipotiroideo y portador de insuficiencia cardíaca y renal".